Sunday, October 3, 2010

Breakaway

Yo siempre he creído que nadie sabe gotera ajena. He sido consiente que en las relaciones de parejas por mucho que conozcamos a alguien no tenemos idea que es lo que pasa cuando se cierra la puerta. Pero como “hopeless romantic” que soy la crudeza de algunas verdades siempre me tambalea.

Hace algún tiempo hable de los conocidos en que el le ha montado cachos a ellas innumerables veces; y ella sigue creyendo que ella es “la mala del cuento” y el es un santo…admito que me molesto! Yo creo (mi humilde opinión) que cuando alguien decide estar con otra persona al mismo tiempo es porque ya no hay amor, porque ya esa persona no te llena…porque sencillamente damas y caballeros se acabo lo que se daba.

Por otro lado no soy quien para justificar o criticar las decisiones que cada quien tome con su vida. Pero esta semana la verdad me dolió mucho más que cualquier mentira.

Todo comenzó en el momento en que me di cuenta a tres pasos de la puerta de mi casa que había dejado las llaves adentro de la casa. “Fuck! “…fue lo primero que pensé. Respire profundo, camine hasta el supermercado que esta en la esquina, ordene un Te verde en startbucks y comencé a llamar a mis amigas haber quien podría llevarme al trabajo de mi esposo a buscar un juego extra de llaves.

Como siempre mis amigas jamás me dejan morir. En menos de 10 minutos allí estabas lista y con tu sonrisa de oreja a oreja riéndote una vez más de mi y mis despistes (¡los cuales pasan más frecuente de lo que me gustaría admitir!) lo primero que hiciste fue darme uno de tus abrazos rompe huesos y preguntarme cual era “la bitácora de vuelo” Ni te inmutaste cuando te dije que tendríamos que ir al centro de la ciudad. El trafico es horrible y fácilmente 30 o 40 minutos. Sin importar que las dos somos las mas despistadas y con el peor sentido de dirección nos arrancamos.

Ya pasada las preguntas de rigor: “¿Cómo esta el trabajo/chamos/maridos/amigas en común /etc.…? Terminamos hablando de tu nueva “relación”...de que quienes te conocemos estamos aterradas que te enamores porque sabemos que no es el hombre que te mereces…que tu eres demasiada mujer y que después de estar 20 años con el mismo hombre…comenzar de nuevo ha de ser aterrante! Me contaste que la química entre los dos es fuera de este mundo. Que estas sintiendo cosas que jamás habías sentido. Que aunque no estas enamorada te diste cuenta que lo que tu pensabas era lo “correcto” en una relación, termino siendo la mas grande de las mentiras.

Me di cuenta que a medida que mientras comparabas mas tu “presente” con tu “pasado” tus ojos se entristecieron. Era como que una cortina de humo estaba frente a ti la claridad no existía. Yo pensé que a veces es muy duro decir adiós y más cuando esa persona a sido la única persona en tu vida…no podía haber estado mas equivocada.

Llegamos al trabajo de mi esposo y mientras esperábamos a que saliera a darme mis llaves me diste la mirada mas triste que he visto en muchísimo tiempo. Por un instante me di cuenta que tu felicidad no era completa que las dudas y los errores del pasado aun te seguían pesando mucho. Mi esposo llego al carro y luego de darme el respectivo discurso y las llaves nos fuimos. No habíamos salidos del estacionamiento cuando me miraste a la cara y me dijiste lo que nunca pensé que me dirías…que fuiste victima de violencia domestica por muchísimo tiempo.

Creo que el horror en mi cara tuvo que haber sido demasiado evidente porque con la ternura que te caracteriza me dijiste: Todo está bien ahora…ya eso pasó…solo quería que supieras. Me contaste de todos los días de infierno que pasaste, de cómo tu hija mayor tuvo que quitártelo de encima cuando intentaba ahorcarte, de cómo te escondías de nosotras con miles de excusas para que no te viéramos los morados que no podías esconder, de cómo te ridiculizo delante de tu familia defendiendo sus acciones, de cómo no te quedo de otra que callar.

Esa noche lloramos las dos. Tú lloraste sintiéndote culpable por haber aguantado tanto. Yo lloré por la culpa de no haber estado allí para ti de no haberme dado cuenta de nada. No recuerdo cual de mis chistes y payasadas hice para hacerte reír…para que secaras tus lágrimas y convencerte que te mereces el pedacito de felicidad que tienes ahorita.

Ahora viendo mis fotos de cumpleaños, navidades y reuniones…veo fotos tuyas con el y jamás hubiese podido imaginar que esas mismas manos que arropan tu cintura son las mismas manos que tanto dolor te causaron.

No puedo retroceder el tiempo…no puedo gritarle en la cara que clase da calaña es porque sencillamente el esta bien lejos. No puedo borrar con miles de chistes y locuras todo el horror que viviste, no puedo recrear un pasado nuevo para ti…pero por ahora espero poder estar allí mientras construyes un nuevo presente y un futuro bien lejos de todo el drama y el dolor que el causó.

Te prometo estar allí mientras tu quieras que yo este.

P.D.: si este post pudiese tener una imagen seria cualquiera de estas
http://www.flickr.com/photos/rosie_hardy/with/2889849807/

2 comments:

DINOBAT said...

No es de color rosado...hay que vivirla o esconderse para siempre.

Vanesa said...

Correcto!